Educación

La inteligencia lógico-matemática y la inteligencia lingüística

En esta colaboración continuaremos analizando lo que Howard Gardner propone en su teoría de las Inteligencia Múltiples. Como se recordará, en el artículo anterior de este blog tratamos las inteligencias musical y cinético-corporal lo cual nos permitió entender que el concepto de inteligencia para este autor es mucho más amplio que el habíamos visto en las perspectivas tradicionales.

Sin embargo, Gardner no lleva al extremo su propuesta como para no mencionar los aspectos que son medidos en las pruebas tradicionales de Coeficiente Intelectual. Para Gardner la inteligencia no se centra en hacer operaciones lógico-matemáticas o en producir construcciones lingüísticas adecuadas, pero tampoco excluye estos elementos. Por ello, veamos otras dos de las siete inteligencias que según Gardner, puede llegar a tener un individuo:

Inteligencia Lógico-matemática.

Como señala Gardner (1993, p. 38) esta inteligencia cumple con los 3 requisitos empíricos para considerar a una inteligencia como tal. En relación a la independencia biológica, nos comenta que “…ciertas áreas del cerebro son más propensas que otras para el cálculo matemático. Existen “sabios idiotas” que realizan grandes proezas de cálculo aunque sean profundamente deficientes en la mayoría de las otras áreas.”

Además, en este tipo de inteligencia son fácilmente identificables los problemas a resolver (basta sólo en pensar en un cálculo que se requiera para resolver una problema de ingeniería) y los productos culturales tienen una impacto concreto en las comunidades (como podría ser el puente resultante de los cálculos realizados con anterioridad).

Asimismo, es claro que este tipo de inteligencia cuenta con un sistema simbólico propio (como los números o símbolos matemáticos). El autor (p.38) hace una aclaración muy pertinente en torno a este tipo de inteligencia: Junto a su compañera, la capacidad lingüística, el razonamiento lógico-matemático proporciona la base principal para los test de Coeficiente Intelectual. Esta forma de inteligencia ha sido investigada en profundidad por los psicólogos tradicionales y constituye el arquetipo de la “inteligencia en bruto” o de la habilidad para resolver problemas que supuestamente pertenece a todos los terrenos.

Inteligencia Lingüística.

En torno a la independencia biológica de esta inteligencia, Gardner (1993) nos habla sobre una zona del cerebro, llamada el “área de Brocca” que es donde se origina la producción de las oraciones gramaticales y que una persona con un daño específico en esa parte de su cerebro podrá comprender frases completas, pero tendrá muchas dificultades para expresar las oraciones más sencillas.

Los problemas a los que nos enfrentamos con este tipo de inteligencia van desde la mejor manera para articular un discurso, hasta la forma en que debemos pedir un aumento de sueldo. Los productos culturales de la inteligencia lingüística los podemos encontrar en diferentes ensayos, poemas, cartas y, en sí, en toda producción de corte literario; los cuales poseen un sistema simbólico propio en cada lenguaje.

Gardner, H. (1993). Inteligencias múltiples. La teoría en la práctica. España: Paidós.

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